miércoles, 27 de febrero de 2013

LOVE EXPOSURE





Corintis 13
Si jo parlés els llenguatges dels homes i dels àngels però no estimés, seria com una esquella sorollosa o un címbal estrident.
Si tingués el do de profecia i penetrés tots els misteris amagats de Déu i tot el coneixement, si tingués tanta fe que fos capaç de moure les muntanyes, però no estimés, no seria res.
Si repartís tots els meus béns als pobres, fins i tot si em vengués a mi mateix per esclau i tingués així un motiu de glòria, però no estimés, de res no em serviria.
L’amor és pacient, és bondadós; l’amor no té enveja, no és altiu ni orgullós,
no és groller ni interessat, no s’irrita ni es venja;
no s’alegra de fer el mal, sinó que troba el goig en la veritat.
Tot ho excusa, tot ho creu, tot ho espera, tot ho suporta.
L’amor no passarà mai. Vindrà un dia que el do de profecia serà inútil, que el do de parlar en llengües s’acabarà, que el do de conèixer serà també inútil. 
Ara els nostres dons de coneixement i de profecia són limitats. 
10 Però quan vindrà allò que és perfecte, serà inútil allò que és limitat. 
11 Quan era un infant, parlava com un infant, pensava com un infant, raonava com un infant; però d’ençà que sóc un home, tinc per inútil el que és propi dels infants.  
12 Ara hi veiem de manera fosca, com en un mirall poc clar; després hi veurem cara a cara. Ara el meu coneixement és limitat; després coneixeré del tot, tal com Déu em coneix. 
13 Ara, doncs, es mantenen la fe, l’esperança i l’amor, tots tres; però l’amor és el més gran.

viernes, 1 de febrero de 2013

AI WEIWEI



Ai Weiwei: artista, disidente, provocador... La película Ai Weiwei Never Sorry muestra con profusión de grabaciones como el artista que participó como asesor en la obra magna del "Bird's Nest" de las olimpiadas de Pekin de 2008 ha acabado siendo un estorbo para el sistema, una persona a la que temer, vigilar y censurar. Esta foto refleja la censura del gobierno chino sobre Ai Weiwei,  y  por ende, sobre todos los ciudadanos "medios" chinos, como se repite en la película. 

Su obra emociona.

Hijo del poeta Ai Qing, que durante un período de su vida sufrió el exilio en los llamados "campos de reeducación" de Xinjiang acusado de derechista, el pequeño Ai Weiwei debió ver entonces como el régimen destrozaba cualquier cosa que oliera a antiguo régimen, a épocas pasadas incluyendo antigüedades, por supuesto. En sus obras actuales, rompe vasijas neolíticas o las redecora con motivos como la coca-cola y colores complementarios.
Y esto es solo un apunte. 
En el año 2008 un terrible terremoto sacudió la región de Sichuan. Murieron miles de personas, sobre todo niños y jóvenes estudiantes debido a la precaria construcción de las escuelas estatales. El gobierno chino se ocupó de ocultar las cifras. Ai Weiwei se encargó de descubrirlas. Documentando todo el proceso con fotos escalofriantes -los cientos, miles de mochilas, recopiladas en explanadas ya sin sus jóvenes dueños- y reclutando a través de las redes sociales a voluntarios, consiguió tejer una red de colaboradores que investigaron el número de muertes en cada población. Reunió los nombres de esas personas: niños, y con ellos, efectuó infinitas listas con las que recubrió las paredes de una estancia. Este hecho ha sido utilizado por Ai Weiwei repetidamente: decora con centenares de mochilas escolares la fachada exterior de un edificio. Juega con los colores de las mochilas para dejar escrita una frase en caracteres chinos: "vivió siete años en paz". La frase pronunciada por los padres de uno de los niños víctimas del suceso.


Desde twitter, pidió a voluntarios que se grabasen pronunciando uno de los nombres de la lista de niños muertos y que le enviasen el archivo de audio. De este modo confeccionó una lista de miles de nombres pronunciada por voces diversas y consiguió, una vez más, que la gente participara, que se recordara el hecho, los nombres, los niños. Que no cayera en el olvido. 

Su trayectoria ha estado marcada por la denuncia y la abundante documentación audivisual de como opera la censura china, de la indefensión con la que se encuentra el ciudadano de a pie.
La factura a pagar por su actitud "desafiante" fue ver como el gobierno chino instalaba cámaras y vigilancia permanente sobre su persona, como destruía las naves de su magnífico estudio, y como, finalmente, fue arrestado durante tres meses  por presuntos delitos económicos. 
Después de su estancia en prisión se dedicó a denunciar la tortura en las cárceles chinas.

Seguiría contando a riesgo de destrozar la película. Mejor véanla i juzguen. Altamente interesante.